El cine sudamericano empezó en el siglo XIX sobre todo, con documentales y películas mudas.

 

Desde el principio de la primera guerra mundial, el cine de Hollywood se desarrolló y dominó el cine de América Latina. Pero podemos citar algunos directores sudamericanos famosos del siglo XIX: el argentino José Agustín con la película La muchacha del Arrabal, el brasileño Enrique Rosas con la película Revolución en Veracruz. Las películas tratan mucho del optimismo.

 

Después de la primera guerra mundial, hubo bastantes avances técnicos pero los países sudamericanos no podían seguirlos por falta de medios. Luego las películas vinieron sobre todo de los Estados Unidos y las que tuvieron más éxito fueron las comedias musicales. En efecto la música tuvo un papel muy importante en la cultura sudamericana.

 

En los años 60 surgió un nuevo cine reactivo con producción independiente y un estilo más artesanal y económico. Podemos citar algunos directores famosos de los años 60: los brasileños Glauber Rocha, Ruy Guerra, el cubano Santiago Álvarez o el argentino Fernando Ezequiel Solanas.


Después, la ola de dictaduras (Argentina, Perú, Bolivia…) condujo a una disminución del entusiasmo. Sin embargo el estado estaba muy presente para ayudar y financiar el cine.

 

En los años 80, la vida política evolucionó hacia la democratización y la censura fue moderada. Los estados aumentaron las subvenciones, luego hubo más producciones. Por ejemplo podemos citar la película de Luis Puenzo, La historia oficial en los años 80 o la de Francisco Lombardi, La boca del lobo.

 

El cine de hoy está un poco en crisis porque hay menos apoyo del estado sobre todo en Brasil. Sin embargo el cine mexicano tiene mucho éxiito con, por ejemplo las películas Danzo de María Novaro o Cronos de Guillermo del Toro, a pesar de la competición con América del Norte.